50% con ganas de seguir y 50% con ganas de quedarme!


Una parte de mi quiere quedarse más tiempo para disfrutar de todo esto.  Pero mi otra parte quiere seguir camino y continuar descubriendo.  A esa parte le he dado el gusto de disfrutar de la playa, ahora es  momento de enfrentar el desierto de Perú.  La primera etapa será algo fácil de realizar,  solo tengo que llegar a Piura,  creo que me tomara unos dos o tres días,  todo dependiendo de cuanto viento en contra haya o cuentas subidas me encuentre.  Aun estoy determinando el día que saldré,  falta poco para Luna llena y sería interesante partir ese día.  Por el momento me abastecere con bastante agua,  en lo general llevo 4 litros,  pero ahora debo llevar más por precaución.  Un australiano que viaja en bicicleta también,  me regalo su botella de agua con un vaso,  es de los militares de Australia,  creo que de todo lo que tengo esto se ha convertido en mi objeto preferido,  lo llevó a todos lados jaja es como algo de nostalgia,  por las cosas antiguas.
Contando un poco lo que hice estas semanas acá en Máncora, fue meterme al mar unas tres veces por la mañana,  salir a caminar,  aveces a trotar para no perder el estado físico jajaja he comido mucho ceviche y alguna que otra cerveza y descansar.  He armado la carpa todas las noche junto a la playa,  un poco lejos estos días por la marea que subió un poco.  Los policías no tienen problema mientras que durante el día se levante todo,  así que por la tarde es buscar Wi-Fi,  donde comer,  donde cargar agua (es muy escasa)  y donde cargar mis equipos electrónicos. Acá en la playa no la he pasado solo,  me encontré con una pareja de españoles que viajan con su perra ( el doble de peso que Mancha,  16kg).
Una anécdota que sin duda la recordaré siempre es cuando nos pusimos a trabajar una noche en el muelle con los pescadores,  nuestro trabajo fue limpiar Pota ( parecido al Calamar).  Por la tarde una persona que conocimos nos cuenta que pagan 100 soles por hacerlo.  Así que fuimos,  luego de hablar con varias personas que siempre nos decían que debíamos hablar con otra,  encontramos a quien nos contrataría.  Fueron unas ocho horas de no parar,  subir 12 toneladas de Pota a la mesa y limpiarla toda,  la pasamos bien y los momentos de descanso me gustaba mirar los barcos. Unos de esos barcos tenía 15 kilómetros de red y eran dos personas encargadas de recogerla y guardarla en un camión. ( un trabajo muy duro).  Ya cuando eran las 4 am nos reunimos todos para recibir el pago,  lo que para nuestra sorpresa fueron 40 soles para cada uno.  ( un trabajo muy duro para esa poca cantidad)  pero sin duda algo que no olvidaré :)
Y eso es todo por ahora,  pronto escribiré una entrada contando como me fue en la primera etapa del desierto,  saludos!

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