Momentos llenos de generosidad



Luego de haber visitado a la Familia Díaz Galindo y tomar unos mates, me fui hacia el Parque Sebastian para conectarme al Internet que otorga la municipalidad. Aproveche a responder los mensajes y los comentarios de la gente, entre ellos una familia que conocí en la noche cerca de ahí, ellos me invitaron a comer y hablamos un buen rato sobre la espiritualidad, el señor es artista y me invito a su casa para almorzar y mostrarme sus obras. Luego de hablar con el y quedar en horario le escribí también a unas chicas que están en el tema del cuidado animal, la fundación se llama "Cielo Animal" La idea es poder contactarme con ellos para ver que se puede lograr en beneficio a los animales. Mientras estaba ahí se empezaron a acercar unos perritos, una perrita era muy tranquila y ahí se quedo jugando un rato con Mancha, lamentablemente parece que fue preñada muchas veces y era muy jovencita. Se me acabó la batería del celular así que decidí ir a una cafetería para cargar las baterías, tomar un café y esperar hasta la hora en la que tenga que ir a la casa de la familia que conocí. Cuando llego a la cafetería que más visito, entro a pedir agua para Mancha y mientras estoy afuera esperando que el tome, un ciclista que hace un rato lo había visto a lo lejos, se acerco a mi y me saludo, cruzamos palabras, cheveres anécdotas y le comente lo que estaba haciendo el tipo de bici con la que estaba viajando, le comenté sobre las parrillas que tenía, que eran muy económicas y que ya se me habían roto, pero así es la aventura y cuando hay ganas de hacer algo uno no se debe detener,  el me dijo que era dueño de una bicicletería que cualquier cosa me pasara. Nos despedimos y yo entro para tomar el café, a los pocos minutos veo que entra alguien y resulta que era el, con algo en sus manos que me dejó sorprendido y muy agradecido, traía consigo una parrilla de aluminio, mucho más resistente y hasta mas grande de la que yo tenía. Casi estaba sin palabras, le agradece mucho y nos despedimos nuevamente, pero a los pocos minutos regresa nuevamente y me dice, "la pregunta del millón, donde estas durmiendo" Le dije que en el parque Jipiro en la zona de camping y que ahí tenia para bañarme, labor la ropa y estaba muy bien, me comento que tenía un espacio en su taller, pero le dije que donde estaba no había problema. nuevamente nos despedimos por tercera vez pero seguro habrá una cuarta porque cuando te encuentrás con personas así, vale la pena pasar más tiempo.


Ahora son un poco más de las 12 del medio día y me estoy por ir a la casa de mis nuevos amigos, con este gran gesto que a tenido Rodrigo el de la bicicletería, termina esta entrada. Ahora puedo ir más seguro y sin peligro de que se me rompa la parrilla.

El día no para de sorprenderme, mejor dicho la bondad de la gente! Ahora me encuentro escribiendo esto y cuando pido la cuenta para pagar mi café, los chicos de Biscuit.Co me regalaron el café y una galleta de chocolate.

Ahora con esto me despido y hasta la siguiente entrada amigos!


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