Un trayecto de sensaciones internas


4 de Septiembre,

Un nuevo día había comenzado, ya tranquilo por haber logrado pasar una noche sin inconvenientes, tomo mi botella de agua, me refresco un poco y mientras abro el cierre de la carpa para salir, esperaba ver el Cotopaxi, pero las nubes me impedían verlo. En es momento vino a mi un pensamiento, preguntándome con duda que será de este día y si seria difícil encontrar lugar para pasar la noche, en seguida río por dentro y me saco la duda de la cabeza y dejé que se fuera para disfrutar el momento, porque cuando tuve la idea de este viaje nunca me pregunte eso. Mientras Mancha caminaba por ahí, yo me puse a sacar las cosas de la carpa para armar bien todo y continuar camino. Decido atarlo a un palo que estaba mas arriba para que no se me vaya y yo poder concentrarme en lo que estaba haciendo. Una vez guardado y armado todo, debía subir la lomita que me separaba de la ruta, puse mi mochila a la espalda y empuje con fuerza la bicicleta, luego de dos intentos y una caída logre salir. Ya al estar en la parte de arriba apoyo la bici cerca de donde estaba Mancha y coloco la mochila en la parrilla, pero mientras lo hacia la bici se me empezaba a caer, la agarre con fuerza y otra vez apoyándola en el mismo lugar, todos me miraban y escondían sus sonrisas al ver como me costaba tenerla parada! Luego del esfuerzo y el precalentamiento estaba listo para pedalear, salude a todos y seguí.
Unos kilómetros después mientras avanzaba y aun faltando unos pocos km para llegar a Latacunga, fue ahí donde el espejo dijo basta, se había roto el palito de plástico que lo sujetaba, le saque una foto y lo guarde, cuando empiezo a avanzar ya en bajada, escucho a mi lado con un tono de voz alta, diciendo, “¡Hola!” Yo salte del susto, miro y resulta que era un ciclista de un lugar de por ahí llamado Lasso quien mientras pedaleábamos me comentaba que quería hacer un viaje por Sudamerica en bicicleta, cruzamos más palabras y el siguió  por la carretera que lo hacia regresar por donde venia, cuando hago unos metros más y paso esa intersección aprovecho para descansar y tomar aire, porque hablar y pedalear mucho me dejo casi sin aire y fuerzas. Mi idea era entrar a Latacunga para buscar algo de comer y conectarme porque ya habían pasado varios días en los que no había escrito nada en la pagina y nadie sabia nada de mi, pero al llegar a la entrada de la ciudad, decido seguir, porque aun era muy temprano, no tenía hambre y contaba con mucha energía.

Durante todo el trayecto el Cotopaxi estaba atrás mío y me gustaba detenerme a descansar y observarlo. Noto en frente de la ruta una señora que vendía los típicos helados De Salcedo y yo venia pensando desde Machachi que no me iba a ir sin comer uno, pero la señora no lograba verme ya que era muy ancha la ruta y en el medio estaba como un guardarrail alto que impedida que me viera, así que con desilusión por no haber podido comprar seguí unos kilómetros más con la esperanza de encontrarme a alguien que venda. Para mi suerte empezaba a ver a lo lejos unos puestos al costado del camino que vendían, así que ahora tenia para elegir donde comprar jaja, me fui al ultimo puesto y le pedí uno, me dijo 0,75 que costaba y yo le pedí si tenia uno más barato, así que creo yo que me bajo el precio, porque el que me dio si era grande! La verdad que entre todo el tiempo que había pasado hasta que encontré esos lugares, el ambiente se había puesto muy frío, así que yo con gorro de lana, chaqueta y guantes comía mi helado jajaja. 

Luego de haber pedaleado con fuertes cambios en el clima, de a ratos frío y a ratos mucho sol, llego a unos paraderos de comida en Panzaleo, mi idea era buscar algún sitio para comer y poder descansar, como siempre buscando lo más barato, busco en los primeros locales pero la mayoría eran tiendas y el resto eran lugares de fritadas, así que me decido a comprar un plato típico, el problema es que superaba mi presupuesto, entonces la señora del lugar me dio un poco menos. Saliendo de ahí, con mucho sol sobre mi cabeza veo que al final de toda la fila de tiendas había un lugar que vendían almuerzos, con solo 2.50 venia de todo, me detengo en el lugar y me decido a comprar para comer en la noche, subo la bicicleta a la vereda y bajo la sombra me pongo a esperar, estando ahí, me dicen que el peaje quedaba muy cerca, era perfecto porque mi intención era quedarme ahí al igual que lo hice en Machachi. Una vez que me entregan la comida en fundas y tarrinas, amarro en la parte de adelante y me dirijo al peaje, cuando llego pregunto al que estaba dirigiendo el transito y me envía a las oficinas para que pregunte, cuando llego resulta que el señor que estaba trabajando en El peaje de Machachi estaba ahí y me pareció genial! Las personas salieron a verme y a acariciar a Mancha, me dijeron que no había problema en pasar la noche así que acomodo la bicicleta al costado junto al estacionamiento en una parte de que había césped, esa era la primera ves que la carpa estaría clavada al suelo así que estaba emocionado por armarla bien. Una vez que armo todo, unas chicas salieron y nos pusimos a conversar, me buscaron en Facebook y al irse una señora me regalo pan y un paquete lleno de caramelos y me dijo que la recuerde, se despidió y quede solo. En ese momento de soledad aproveche las ultimas horas de sol para acomodar mejor las maletas y ver que podría regalar, porque muchos me decían que se venían subidas fuertes y quería alivianar peso, saco algunas cosas y en el momento que estoy sacando de la bicicleta y poniendo en la carpa viene la persona que estaba en el peaje de Machachi y me saluda, un poco pensativo miraba la carpa y observa su entorno, un poco tímido e indirectamente quería pedirme que me cambiara a un lugar menos visible porque no esta permitido y no quería que se viera, entonces en ese momento accedo sin problema y me pongo a sacar todas las cosas de la carpa y moverla, coloco todo otra vez y ahí aun con el sol arriba de las montañas, coloco en una funda las cosas que regalaría a algún guardia que trabajaría por ahí, coloco unas lentejas, arroz, unas remeras y otras cositas livianas pero que en su conjunto pesaban un poco y hacían volumen, el tiempo pasaba y yo aun estaba acomodando las cosas, cuando siento que alguien alguien se acercaba salgo y era una chica que venia a decirme tímidamente que los jefes no querían que pase la noche ahí por las dudas de las lluvias y algo de los jefes, pero que por acá cerca había una fundación donde me podrían ayudar, con una sonrisa le digo, “Bueno, gracias”. Nuevamente guardo todo pero estaba vez apurado porque el sol estaba por esconderse, con cansancio y transpirado desarme todo pero cada vez con menos energía, al salir paso por la oficina para preguntar donde se encontraba la fundación, sale el señor y me direcciona hacia el lugar, me explica porque no quieran que pase la noche ahí, me dieron muchos motivos que no vienen al caso mencionarlo, un poco desanimado y exhausto, me despido de ellos y pedaleo hacia el lugar que me mencionaron, tenia que regresar unos pocos metros atrás a una entra que dirigía a unas casas que se encontraban junto a las vías del tren turístico, viendo hacia mis costados para encontrar el lugar, pregunto a una persona si lo conocía y resulta que era diagonal en donde estaba parado, me dirijo hacia el portón y veo un cartel del lugar con el logo del gobierno que decía, Jardín del Edén, en la entrada estaba un perro que no hizo ninguna mínima acción al verme, yo seguía tocando mis manos y llamando con mi voz, pasaron unos segundos hasta que una señora salió de la oficina  y unos niños se acercaban a curiosear, le comento a ella mi intención de pasar la noche y me hace pasar, apoyo la bici y Mancha queda arriba mientras los niños empezaban a tocarlo, yo entro a la oficina a conversar y me dice que debía hablar con el esposo y dependiendo de lo que el dijera, tal vez podría quedarme. Ella hace el llamado y me pasa el celular, cruzo unas palabras con el, le comento lo que estaba haciendo y sin ningún inconveniente  deja quedarme y me advierte que cuide mis cosas de los niños y que me prepare del interminable interrogatorio que los niños me harían jajaja. Amablemente me despido de el y al salir veo que Mancha ya se había bajado de la bici y los niños estaban jugando con el mientras lo sujetaban con la correa, así lo llevaban de acá para allá, agarro la bici y la apoyo de tras de un árbol para recorrer el lugar con la señora y así ver donde armaba la carpa y mientras respondía las preguntas de todos ellos, como de donde venia, de donde era, como me llamaba y como se llama el perro, así debía responderle a cada uno, porque eran varios que venían en diferentes tiempos a preguntar. Ya habiendo encontrado lugar junto, saco únicamente de la bici mi carpa, mientras empiezo a armar, los niños observan y replicaban lo que yo hacia, entonces solo armaba un lado y dejaba que ellos ayuden del otro, ellos siempre preguntándome el que de cada cosa, yo estaba muy animado, ya había pasado el desconcierto de buscar un lugar y solo tocaba descansar, en ese momento llega la señora y aprovecho a darle las cosas que tenia pensado regalar para alivianar peso. La noche llego y los niños se fueron, yo entre a mi carpa, empiezo a comer lo que había comprado y cuando ya estaba por dormir, una chica que yo no identificaba quien era me ofreció una sopa, le dije que ya había comido pero la agradecí, así que me ofreció el desayuno para la mañana siguiente. Al despertarme temprano la mayoría de chicos estaban recién despertando y decido caminar por el lugar que era bastante grande, con un espacio para jugar a la pelota, muchas casitas y un espacio verde bastante grande, me encuentro con unos niños que estaban llevando sobras de comida a los chanchos y me piden uno de ellos que lo acompañe mientras el otro llevaba un carrito grande con basura, en éste tiempo Mancha recorría el recinto y jugaba con otros perros, a medida que pasaban los minutos aparecían más niños, pero la mayoría estaban en el colegio, me invitaron a jugar a la pelota, una echa con medias y bolsas, pasamos un buen rato y yo aun no sabia quien era la chica que me invito a desayunar, así que me dirijo a la carpa a comer un poco de avena con nueces, pasas, almendras y maní.

Al estar ahí me sentía muy cómodo y quería pasar un día más para poder escribir, procesar mis fotos y videos que al haberse acabado la batería de mi cámara tan rápido, no tenia muchos videos que editar, para poder hacer todo eso fui a la casa donde se encontraban los dueños para preguntarles si no habría inconveniente de estar más tiempo con ellos. Cuando subo me abre la puerta quien me había recibido el día anterior, me invito a pasar y mientras iba a consultarle a su marido me senté a esperar y ahí apareció su hija, quien resulta que era ella quien me había invitado a comer en la noche, como recién se estaban levantando me invitaron a que me quede a esperar el desayuno, la señora vuelve a mi para decirme que al ser un lugar que recibe ayuda del gobierno, debería yo contactarme con ellos para ir como ayudante, en pocas palabras no había como quedarse, pero si al desayuno, que fue una sopa de gallina criada por ellos, huevo revuelto, pan, jugo y café. Todo eso era el primer desayuno completo del viaje, lo disfrute mucho y mientras comíamos y conversábamos, mis cosas electrónicas las deje cargando un buen rato y luego aproveche a escribirles a mis familiares y amigos. Luego de un rato me fui a ver a los chicos, porque recordé que uno de ellos estaba arreglando una bicicleta y con full herramientas a su alrededor y como ya les había dado algunas cosas, quería darle esa pata que había comprado la ultima noche antes de partir y nunca funciono, debido al enorme peso y al corto diámetro de la pata. Al dirigirme a el, los demás niños empezaban a seguirme y el lugar donde el niño estaba solo, ahora estaba rodeados de más o menos doce chicos más, pregunto en voz alta a quien le servirá más esta pieza y uno de ellos que era el mayor, me respondió que a él, agarramos la herramienta y nos pusimos a sacarla para regalársela, mientras todo eso pasaba, me pongo a conversar con el que me había respondido y resulta que el era hijo de uno de los que trabajaba ahí y me comento que estuvo en argentina mucho tiempo estudiando en la universidad y que ahora estaba de vacaciones por aquí, hablamos mucho y fue chevere porque el conocía muchas partes de argentina y le comentaba de mi viaje. Luego de esa charla fui a mi carpa para desarmar todo y poder dirigirme hacia Ambato, cargo agua y pedaleo hasta el fondo del terreno, donde estaban los rieles del tren donde yo podría ir para acortar camino, empujo la bicicleta todo el trayecto de la vía y salgo nuevamente a la carretera. Al pasar por el peaje me fijo si se encontraban las mismas personas para saludarlos y agradecerles, pero no estaban, así que seguí pedaleando, todo por el carril contrario, hasta una parte en la que tuve oportunidad de cruzar a mi carril. Con mucha subida y en pleno medio día, avanzaba bastante lento y descansaba muy seguido como ya era costumbre, en ese momento un camión que pasaba note que salía un aroma a carne asada, a pesar de estar lleno, nunca le diría que no a un pedazo de carne, pero si me pareció extraño ese momento. 
Cuando a lo lejos veía una subida bastante larga y pronunciada, veo una persona al costado de la ruta, con rasgos costeños, en bermudas y con un pie descalzo, yo empecé a desconfiar y estaba a la defensiva por si iba a robarme, con un poco de nervios pase y mientras lo hacia el me intento hablar y yo levanto mi brazo para saludarlo y el responde con una voz preocupada como para detenerme, pidiendo un botiquín, pero yo me hice el de no entender por la desconfianza que yo sentía y seguí pedaleando hacia esa subida, que si el hubiera querido me seguía y yo no tenia como escapar,  a la final no paso nada, el seguía ahí sentado y yo viéndolo cada vez que me detenía a descansar. Ya cuando la gran subida había pasado, nos detuvimos para comer algo, tomar agua y descansar, todo el tiempo bajo el rayo de sol incesante. 

Al llegar al cartel que decía Ambato, unos metros antes se presenciaba mucho trafico, por lo que pude notar mientras avanzaba era una caminata por alguien que había muerto, adelante de ellos un auto con un ataúd. Seguí hasta una estación de servicio, descanse un rato y mientras cargaba mi cámara para seguir filmando, vendí algunos stickers, ya con hambre quería buscar un lugar para conectarme y quedarme un buen rato, saliendo de la estación, había un puesto de fruta y no dude en acercarme para pedirles alguna fruta que le sobrara, me dieron una sandia bien refrescante y dulce. Ya siguiendo la ruta unos kilómetros más, veo una escuela militar y me acerco para preguntar si podía quedarme una noche, mientras esperaba veía como uno le preguntaba a otro y ese a otro, hasta que viene a mi uno y me dice que no hay como, si yo fuera militar con gusto, como ya no había posibilidad les pedí agua y seguí hasta encontrar alguna comisaría o estación de bomberos, algunas personas me decían que no había bomberos y me dirigieron para una UPC, al llegar a ella, había una moto de policía aparcada y estando del lado de afuera llamo haber si alguien salía, pero la persona de adentro me decía que pase y yo le decía que no podía, el sorprendido sale y me dice, “¿Que no puedes entrar?” Ahí me vio con la bici y yo le comente lo que hacia y lo que necesitaba, luego de un largo rato de estar ahí y esperar a que reciba respuesta de la central, el me comentaba que los baños no funcionaban y las instalaciones no eran apropiadas, por mi le decía que no había problema, pero ahí seguía esperando bajo el rayo de sol un lugar para descalzar, desde la radio le informan que podía pasar la noche en la central, así que el me dice que era aquí no más, pero como era de saber esa palabra significaba más allá, en plenas subidas y siendo escoltado por el policial motorizado me indicaba por donde ir y el me seguía, al ver eso la gente, se salían por la ventana de los autos para saludarme, me sentía muy extraño y lo único que yo hacia era sonreírme y experimentar esas sensaciones. Ya faltaba poco, pero era lo más difícil, un subida inimaginable, tenía que ir parado en la bici para hacer más fuerza, pero la falta de equilibrio no me dejaba hacerlo por mucho tiempo, una vez que llegue al lugar me di cuenta que había valido la pena, ya que habían mucho espacios en verde y casi ningún auto pasaba por ahí, recorro un poco el lugar, armo la carpa y me fui a buscar algún restaurante y mientras caminaba por la avenida veo un lugar de papas fritas y entro a preguntar si podía pasar el rato ahí usando el internet y si de paso tenia algo que le sobrara para yo comer, el chico de ahí me dejó estar sin ningún problema y yo aproveché a subir todas las fotos y videos a mi compu, estando ahí me dio dos de sus platos para picar, estaba muy agradecido.

Habiendo caído la noche, recibo un comentario de Jackson, preguntándome por donde estaba y que pasaba a buscarme, era alguien que hasta ese entonces yo no conocía pero en su foto de perfil estaba en una moto, eso me dio confianza porque lo notaba viajero, vi algunas de sus fotos y sin dudas había viajado, aparte teníamos muchos amigos en común y todos viajeros, entre ellos mi padre. No pasaron ni 20 minutos que apareció, quería pagar lo que yo había consumido pero le dije que no había problema, que ya me habían invitado, antes de salir del lugar, me acerco al chico y lo despido, le doy las gracias y le regalo un sticker. Nos estábamos dirigiendo a buscar mis cosas para irme a su casa, llegamos a la UPC, subimos la Bicicleta a la camioneta y antes de llagar a destino, me invito una cerveza que tomamos fuera de la camioneta, justo empezaba a lloviznar, así que entramos y mientras hablábamos me llevo a su casa, ahí me indico donde estaba mi habitación, el baño y que al día siguiente cuando bajara iba a ver mucha gente porque ahí tenia su negocio familiar y que solo preguntara por el. Al otro conocí a toda la familia, desayunamos y por la noche fuimos a comer colada morada y empanadas que era algo que quería comer si o si, así que el ni bien se entero de que me gustaban me llevo para invitarme, saliendo de comer me di cuenta que íbamos a pasar por la casa de los padres de mi Ex-Novia, quien ella estaba en otro país y los padres regresaron ese mismo día de visitarla. De parte de toda la familia recibí mucho apoyo y ayuda de todo tipo en mi ultima estadio en Ecuador y quería pasar despidiéndome de ellos y agradeciéndoles por todo, pero en mi sentía mucha duda, ya era un poco tarde y hace bastante que no sabia mucho de ellos por lo que nos habíamos separado con mi Ex, pero bueno, luego de unos minutos de meditar, con nervios le pido a Jackson que se detuviera en una casa para despedir a unos amigos, así que cuando llegamos, baje del auto para tocar el timbre y fueron unos segundos en el que tuve que tomar aire para sacar esos nervios, me atiende el padre y pregunta quien es, yo respondo, “Buenas noches, soy un viajero” El se dio cuanta automáticamente, dijo mi nombre y me dijo que esperara, abrió la puerta de afuera y yo pase hasta la siguiente entrada junto con Mancha, luego de verlos salir y de haberme recibido ya mis nervios se había ido, me sentía mejor de verlos y comentarles todo lo que yo iba a hacer, mientras hablábamos el se fue un segundo y al regresar me dio dinero para el viaje, yo muy agradecido con ellos me despedí y ella me acompaño hasta la salida, la notaba con los ojos vidriosos y con una voz un poco temblorosa me dice te quiero y me abraza. Yo salí de ahí muy bien, sabía que había echo lo correcto, que no importaba lo que haya pasado con su hija, yo siempre estaré agradecido con todos ellos por lo que hicieron por mi. Al llegar a la casa nuevamente, veo un msj de ella, preguntándome si nos podíamos ver al día siguiente, así que en la mañana nos vimos, tomamos un café y hablamos mucho más tiempo, me regalo unas cosas y dinero, feliz ella estaba me decía al verme feliz, nos dijimos un hasta luego y me fui a la casa, pase una noche más y al día siguiente partí, sabía que Ambato era la ultima ciudad con una carga emocional que dejaba, más allá de ahí no había más y fue desde ese entonces que mis sensaciones empezaban a cambiar, pero no me di cuanta si no mucho más adelante.

LinkedIn